viernes, agosto 12, 2005

Spanish day!



Foto: Spanish day en mitad de la acción

Martes, 9 de agosto de 2005
Spanish day!
Ya habían pasado demasiados días diciendo a los italianos que iba a haber un spanish day, así que hoy no me iba a poder librar. Comencé recopilando las recetas que me envío mi querida lectora y madre (un beso) para hacer paella y tortilla de patata. Estudié todos los ingredientes y me preparé mentalmente para ello. Para relajarme un poco estuvimos jugando un partido de fútbol con 10 o así erasmus. Fue muy divertido jugar con los polacos. Están como cabras!
Luego llegó mi hora. Estudié las sartenes que había y decidí hacer dos paellas y luego mucha tortilla de patata, puesto que esperaba al menos 12 comensales muy hambrientos (los alemanes y demás centro europeos cenan pronto). Decidí hacer las paellas antes puesto que así las podía dejar reposar y que cogieran más sabor.
Una vez hechas no tenían mala pinta, sólo que le faltó echarle el colorante antes, puesto que no eran demasiado amarillas.
Lo terrible llegó después. Todo el mundo estaba muy hambriento y me ayudó a pelar patatas para las tortillas. Comienzo a hacer la primera y parece que todo va bien. Pero cuando llega la hora de dar la vuelta, la tortilla se pega completamente y no hay quién la mueva de allí. Se masca la tragedia. Los italianos me ayudaron y intentaron recuperar el control de la situación. Pero ya era imposible. Todas las tortillas se pegaban e incluso una se le cayó a una italiana en medio del fogón.


Foto del desastre

Todo un espectáculo con todo el mundo muy hambriento y expectante (eran ya las 12 de la noche). Al final todo el mundo comió patatas con huevo revuelto y una especie de arroz blanco bastante insípido. Yo no paraba de pedir disculpas sin parar y la gente me decía que le gustaba mucho… En fin son encantadores. Menos mal que también había hecho mocho para que la gente no se quejara demasiado. Una estonia me ayudó a limpiar la guarrada en la que se había convertido la cocina. Son muy majas pero muy frías. Un contraste muy extraño.
De repente el desastre se convirtió en un éxito puesto que el spanish day se trasladó a otra cocina con todo el mocho y la gente quedó encantada de haber probado la cultura española (o el sucedáneo que fui capaz de hacer).

1 comentario:

Pauli-pau dijo...

Me encanta la foto Guille, se palpa el desastre...jejeje,pero esta comprobado que lo que no mata, engorda, asi q sigue adelanate con tu cocina española particular!! Un besitooooo